4:01 am - sábado mayo 25, 2019

HISTORIA

Central Azucarero Arquímides Colina Antúnez. Fundado en 1919 porMarcelino García – Beltrán y Alfonso. Perteneciente almunicipio Bayamo de la provincia de Granma. Quedó ubicado a 1,2 Km. al oeste del poblado de Julia, núcleo poblacional de importancia y más cercano a este central en aquel entonces y a 200 metros del ramal de líneas férreas de Bayamo a Manzanillo. Ubicado hoy en el Consejo Popular Mabay del mismo municipio. Actualmente el central produce azúcar crudo y refino, cuanta con una Destilería productora de todos los tipos de alcoholes y para aprovechar los desechos de estos alcoholes se creó una fábrica deTorula y CO2. En la nueva extructura empresarial del central se divide en las UEB Industria, UEB Drivados y la UEB Atención a Productores Arquímedes Colina Antúnez.

En la década de los años 30 del Siglo XX cuando distintas manifestaciones de la lucha huelguista alcanzan relevancia nacional, como fueron los hechos del 13 de septiembre del 1933, en que el mundo se asombra, cuando en Mabay se funda el Primer Soviet de América, compuesto por obreros, soldados y campesinos.

A principio del Siglo XX se fomentaron varios centrales azucareros en la antigua provincia de Oriente, pues el capital norteamericano e inglés le interesaba en su penetración económica, especialmente la industria azucarera, cuyo desarrollo se favorecía por la gran cantidad de tierras fértiles improductivas que existían, además de las consecuencias de la Primera Guerra Mundial y los altos precios que alcanzaba el azúcar.

Colindante con Mabay está el caserío de Julia donde estaban asentados los colonos más ricos del territorio. En 1918 en estas tierras se comenzó a sembrar la caña de azúcar, viendo la eminencia que pronto nacería el ingenio muy cerca de allí.

Por iniciativa de Víctor Villa y Marcelino García Beltrán y Alfonso, dueño del Central Ramona en Las Villas, dan los primeros pasos para la construcción de un central azucarero en esta zona, en la cual se recibe la ayuda del colono Baldomero Suros Díaz, quien dona dos caballerías de tierras de su finca Santa María ubicada en el barrio de Julia, para que fuera construido el central. Con esta donación hecha le permitiría moler sus cañas en esta zona muy cercana a sus tierras con el concebido ahorro de fletes en la transportación de la caña hasta el central más cercano.

Este central se comenzó a construir en el año 1917, de inmediato se comenzaron las inversiones del futuro ingenio, llevando a cabo toda la obra en unos terrenos muy bajos y pantanosos. El costo de construcción ha sido calculado, por entrevista a personas de la época, y a precio de esa época, entre los 50 000 y 100 000 pesos.

No se ha podido confirmar, pero por escritos de personas fallecidas, el central fue construido por la firma MESA – Kolly,y en medio de su construcción el socio Víctor Villa se arrepiente de continuar en el negocio y se retira, quedando solamente Marcelino García – Beltrán y Alfonso, siendo este quien realiza su primera zafra.

Este hacendado poseía otros negocios en Las Villas como: otro central, muelles de atracadero de barcos y almacenes para la explotación de la caña de azúcar en la zona de Sagua La Grande. Por lo que este central fue construido con capital nacional.

En 1919 fue la primera zafra azucarera del central, esta producción fue de baja calidad, por lo que se vendió al consumo nacional. Este central en aquel entonces se llamó Carmen, en honor a una de las hijas de Marcelino García – Beltrán y Alfonso. A partir de 1920 se nombró Central Mabay hasta el 1959 en que fue intervenido por el gobierno revolucionario guiado por Fidel Castro, rescatándolo de manos privadas para convertirse en propiedad social del pueblo. A partir 1961 lleva el nombre de Arquímides Colina Antúnez, en honor a ese revolucionario del Movimiento 26 de Julio.

Muchos villareños con experiencia en el sector se radicaron en Mabay encabezado por especialistas, cuerpo de dirección y otros a quienes se le construyeron viviendas en el poblado que poco a poco iba aumentando su densidad poblacional.

Marcelino García – Beltrán y Alfonso, fue dueño único desde 1919 hasta 1959, momento de su intervención y nacionalización y su primer y único administrador fue José Gustavo Bodoques Trujillo hasta el año 1959, este en los años entre el 1940 y 1950 alternó la administración con su hijo Gustavo Bodoques Rivera, al ser elegido su padre como representante a la Cámara para respaldar los interese económicos de la familia García – Beltrán y Alfonso.

La estructura de dirección en cargos en el año 1918 estaba formada de la siguiente forma:

  • Un primer Administrador
  • Un segundo Administrador
  • Un Jefe de Maquinarías
  • Un jefe de Oficinas
  • Un Pagador

En el año 1919 sufre cambios esta estructura, quedando de esta forma:

  • Un Administrador
  • Un segundo Administrador
  • Un Jefe de Maquinaría
  • Un jefe de Batey
  • Un jefe de Fabricación

Posteriormente se agrega un feje por cada una de las cinco áreas que componían al ingenio:

  • Taller de Máquinas
  • Molinos
  • Casa de Caldera
  • Refinería
  • Carpintería
  • Destilería

En 1927 se agrega un jefe de Locomotoras, manteniéndose el Pagador, más un listero y los Mayorales. El personal ejecutivo de la compañía azucarera central Mabay S.A. operadora del central era:

  • Presidente: Marcelino García – Beltrán y Alfonso
  • Vicepresidente a Cargo de Operaciones: Ingeniero Carlos García-Beltrán y Alfonso

En 1947, según el anuario azucarero y al monto de su inversión:

  • Administrador: José Gustavo Bodoques Trujillo
  • Jefe de Oficina: José Luis Machaco Rovira
  • Encargado de Oficina: Gustavo Bodoques Rovira
  • Ingeniero electricista y de Máquinas: Alfonso Gelabert y Pita
  • Jefe de Fabricación: Ernesto Quirch Machado

La comunicación del central era por teléfono local y de larga distancia con Bayamo, administración de correo y telégrafos en el Batey y una estación ferroviaria en el propio Batey. La jornada de trabajo inicialmente era de 12 horas dividida en dos turnos de 6 horas.

La fuerza de trabajo aproximadamente en zafra era entre 100 y 200 Obreros y en tiempo muerto o de reparaciones de 50 obreros. El total de la fuerza de trabajo en su inicio era sobre los 300 trabajadores, a lo que se le incorporaron más tarde 9 mujeres. En la fábrica solo había dos trabajadores calificados, el resto era analfabeto. El salario oscilaba de 40 centavos a 1.30 pesos en jornadas de 12 horas. El pago en moneda era solo al personal empleado en confianza cada tres meses y al final de la zafra, además se daban vales, que solo tenían valor en las tiendas cercanas al Batey del central. A los colonos se les pagaba al inicio de la zafra. La variedad de la caña sembrada era el 80 % de la variedad Media Luna 3 -18 y el resto POJ- 2878.

El abono que usaban algunos colonos desde 1955 era el Aqua Ammonia (fertilizante nitrogenado líquido). El cultivo al retoño de la caña se realizaba con Tractor JOHN-DEERE y con pequeñas cultivadoras tiradas por bueyes y la correspondiente pasada de azadón. El total de tierras sembradas de caña eran 270 caballerías y su rendimiento agrícola promedio era de 75 000 arrobas/caballerías.

 

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